15-06-2004 - Luis Villa - Comentar este artículo
Permitir a los lectores añadir sus comentarios a contenidos puede resultar gratificante. Comentarios improcedentes, insultos, código malicioso son la cruz de estos sistemas.
Crear un sistema de comentarios a artículos en un web de contenidos en el mundo latino es una apuesta no exenta de riesgos. El objetivo de estos sistemas es complementar el artículo abriéndole a nuevas perspectivas y experiencias de los lectores. Desgraciadamente, este objetivo no siempre se cumple.
Un sistema abierto de comentarios debe servir para establecer un diálogo entre usuarios y autores en torno a un tema tratado en un artículo basándose en unas mínimas normas de urbanidad y un tono constructivo.
Comparando algunos comentarios aparecidos en este sitio con los de otros sitios afines del entorno nórdico o anglosajón, podríamos deducir que el carácter latino, espontáneo y encendido, no beneficia la existencia de estos foros.
En el caso de sitios de comentarios “en abierto”, cualquier usuario puede añadir su comentario a contenidos publicados.
La consecuencia: ese comentario es indexado por buscadores conjuntamente con el texto del artículo redactado por el autor.
De cara a un buscador, contribuye a la indexación de los contenidos. Por tanto el nivel de los comentaristas y sus comentarios influyen en la valoración que un usuario puede hacer de un sitio web.
Desde mis experiencias personales como autor, desarrollador y responsable técnico de sitios web, he tenido experiencias encontradas:
Comentarios de gran valor: Se dan situaciones en las que los comentarios aportan más que el propio artículo como es el caso de Flash ¿Cuál es el problema? y los comentarios de Maelmori acerca de SVG y sus posibilidades.
Utilización de un artículo como un foro de ayuda: n-Gage de Nokia: todo en uno, un artículo publicado de forma rápida para presentar un producto, ha servido como un pequeño foro de apoyo entre usuarios potenciales y actuales del teléfono-consola de Nokia e incluso algunos intentos de ligue.
Confunsión y venganza: Un artículo sin título intencionado, CSS sitios que dan un paso adelante comenzó a recibir gran cantidad de comentarios, algunos con mucha gracia, en los que usuarios simulaban ser protagonistas de la serie juvenil de Antena 3 (España)Un paso adelante.
Tras comprobar las estadísticas de buscadores, se detectó que el título era engañoso por lo que dado el buen posicionamiento de alzado en Google, muchos usuarios que buscaban información sobre la serie y sus protagonistas eran redireccionados a este artículo.
Decepcionados, se “vengaban” posteando este tipo de mensajes. Tras un cambio en el título original del artículo a “CSS: sitios que van un paso por delante”, se ha superado la “crisis”.
Flames: temas candentes como Flash si o Flash no o piratería, encienden debates apasionados en los que, en mi opinión, los comentaristas apenas se leen entre sí. Resultado, más de veinte comentarios por artículo desde una perspectiva personal.
Insultos: situaciones que comienzan de forma prometedora se transforman en algo desagradable debido a el apasionamiento de los comentaristas. Unido en muchas ocasiones a cierta falta de educación hace que el tono bordee en el insulto o sea directamente ofensivo.
Ortografía: el código SMS es una realidad que se traslada a la escritura cotidiana. Dependiendo de la edad estimada de los comentaristas, se intuye por la temática del artículo y el apasionamiento. Por otro lado, resulta preocupante la gran cantidad de faltas de ortografía que se observan en muchos comentarios.
Los usuarios no leen: gran cantidad de comentarios son redactados sin apenas leer ni asimilar ni el contenido del propio artículo ni el de los comentarios anteriores. No sólo no se aporta valor al artículo, sino que se redunda en temas ya tratados con anterioridad.
Código malicioso: usuarios que tratan de introducir en el sistema código HTML y Javascript con el fin de perjudicar el sitio web. Por ejemplo, ventanas “alert” de Javascript, redirecciones, banners propios, imágenes no autorizadas…
Pruebas: chequeo del funcionamiento del sistema de comentarios pulsando el botón “Enviar comentarios” sin teclear mensaje alguno o introduciendo secuencias de caracteres “gfgfgfgfgffgfg”.
Mensajes improcedentes: un sistema abierto entraña sus riesgos, por ejemplo, nos hemos encontrado anuncios de “Se vende-Se compra” que nada tienen que ver ni con el contenido del artículo ni mucho menos con la filosofía del sitio web.
Felicitaciones y alabanzas: hay mensajes cuyo contenido es exclusivamente dar las gracias por un trabajo o felicitar. Aunque a todos nos agrada escuchar esta melodía (tanto como críticas constructivas), generalmente aportan poco a un artículo.
Para ello está el formulario de contacto
Personalmente, la experiencia de los comentarios en artículos ha sido positiva pero trabajosa, debido a la necesidad de “vigilancia” contínua del tono empleado por los usuarios. Antes de tomar medidas extremas, como desactivar el sistema, podrían realizarse algunas acciones correctoras de comportamientos perversos.
La primera medida es recordar que la posibilidad de comentar un artículo se basa en el tono constructivo y educado de los comentarios y que la no observación de estas normas pueden dar lugar a la edición o eliminación de los comentarios.
Para evitar que un sistema de comentarios se convierta en un vertedero podemos tomar medidas como:
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