From Malmö to Madrid: impresiones de un mercado maduro

Hej!

Recién llegados de From Business To Buttons, la Conferencia sobre diseño celebrada los días 12 y 13 de junio en Malmö, Suecia. Muy bien las charlas, mejor la actividad social alargada durante el fin de semana. Y es que los suecos son muy sociables y divertidos. Están esperando que les “rasques” para ponerse a hablar contigo y esto es más fácil cuando se tienen pasiones comunes como el “diseño que cambia el mundo”.

Diseño de interacción en todas sus facetas por las personas que lo hacen (nada de comentaristas): diseño emocional, wearables, dispositivos “multitouch”, estrategia de la buena, métodos, interacción social… y un España 2 - Suecia 1 jugando fuera de casa. Demasiadas cosas, muy poco tiempo.

From Business To Buttons en imágenes

Inuse
En el Stand de InUse con Darja Isakson (CEO) y Funda Denizhan.

2579957543_3882ca5c4f.jpg
De cena-fiesta con InUse, Cooper, y Adaptive Path.

Don Norman
Una de las dos charlas de Don Norman.

Alberto Knapp
Charla de Alberto Knapp.

2579855447_abfb059f75.jpg
Parte de “The Spanish Table”.

Kim Lenox - Adaptive Path
Taller con Kim Lenox (Adaptive Path).

2579859417_bc897a6b481.jpg
Proyectos amigos: La Coctelera, Unvlog y Iwannagothere.net.

2580784096_18111e9f0b.jpg
Alberto Knapp con Digital Manifesto y David Fore (Cooper).

Con InUse
Sesión de trabajo en las oficinas de InUse.

Algunas impresiones personales

Intercambiando experiencias entre asistentes y ponentes de empresas como InUse, Adaptive Path (que parece que abrirán sede en Amsterdam), Cooper o Sony Ericsson tienes la impresión de que el español es un mercado inmaduro pero emergente. Aún así no tiene nada que envidiar a muchos países. No te dejes impresionar por marcas o nombres propios. Gestión de proyectos, relación con clientes, asuntos administrativos y burocracias… Las alegrías y miserias del día a día son, sorprendentemente, muy parecidas a las tuyas.

El mercado EE.UU. no me parece significativo. Estamos deslumbrados por lo que se hace en un área muy concreta: San Francisco y Silicon Valley. El resto, como en todas partes, luces y sombras. Me centraré en el mercado sueco, pequeño y brillante. Las diferencias que veo con el español no son deficiencias, sino cosas a mejorar (nótese cierta amargura y mucha esperanza):

  • Formación académica: en España somos autodidactas apasionados. Nos pasamos el día descubriendo y compartiendo con admiración cosas ya conocidas y estudiadas en otros países (y descubrir cosas por tí mismo mola más que te las cuenten!). Nos ha costado años hacernos un hueco en el mercado o encontrar formación de calidad. Hemos tenido que apoyarnos en libros, la web y colegas etc. para crear un “collage” de conocimiento improvisado que crea diferencias pero también riqueza de discurso y perspectivas. Nuestra limitación: sólo hacemos interacción web.

    Por su parte, los suecos son titulados en Diseño de Interacción y Psicología Cognitiva. Esto hace que a las empresas les resulte fácil encontrar nuevos colaboradores, y sobre todo, la predecibilidad: un consultor de usabilidad es un consultor de usabilidad, un diseñador de interacción un diseñador de interacción. Más base menos matices… pero también más posibilidades: la interacción no es sólo web o interfaces digitales, también son dispositivos físicos como (que también hay que prototipar), servicios y todo aquello que suponga el diálogo entre un sistema y un usuario.

    En Suecia la Universidad está “in”. Cuenta con programas, recursos y profesores para impartir las materias. Por ejemplo, en Malmö, reside el brillante aragonés David Cuartielles, uno de los creadores de Arduino responsable de proyectos de prototipado convierte a los diseñadores de interacción en auténticos “hackers”, algo que falla en España.

  • Metodologías maduras: los métodos empleados al comienzo de un proyecto son muy similares a los que podamos usar en el día a día. La gran diferencia: hay una fase de reflexión y definición de producto seria y responsable que lleva el tiempo necesario. Ni más ni menos. Los dueños del proyecto asumen que conocer y entender los objetivos de negocio es clave para construir productos rentables que satisfagan a los usuarios. Y es que el diseño sueco es directo, conocido por su funcionalidad: nada de pirotecnia supérflua.
  • Respeto por el usuario y diseño responsable: Y aquí suspiro: sin usuario no hay producto. El profesional del diseño de interacción es respetado por sus clientes. Se asume con naturalidad que un diseñador no trabaja siguiendo dictados caprichosos de la moda o ideas iluminadas. Se acepta que un diseñador de interacción, en su afán por crear buenos productos, cuestione decisiones de diseño en términos de negocio y se respetan sus aportaciones.

    Aunque la chapuza es un fenómeno internacional, en España, en instituciones y grandes empresas aun reina el analfabeto digital. Por ello, es más fácil que un “no-usuario” imponga criterios temerarios e indocumentados que impacten la calidad del producto final.

  • Condiciones laborales civilizadas: En Suecia existe un sistema social que apoya la igualdad (hombres y mujeres compaginan a la perfección trabajo y familia). Nuestros colegas trabajan con dignidad y confianza. ¿Te creerías que los niños van a las lugar de trabajo de sus padres o incluso a reuniones de trabajo y nadie se sorprende? Puedes ver sus “rastros” :-) en las oficinas. ¿Que en la Conferencia en la Universidad de Malmö había entre las asistentes madres con carricoches?

    En España, vivimos en un sector (tecnología y agencias) laboralmente abrasivo. Comenzamos por la falta de igualdad y conciliación (en muchas empresas se trata a las madres trabajadoras como a personas enfermas o delincuentes). Seguimos por el regateo temerario en plazos y tarifas a costa de la calidad es algo común. Al no responsabilizarse nadie ni haber coste añadido, es fácil que un proyecto sea financiado a base de horas extra no remuneradas. Lo barato sale caro: perdemos todos, clientes, proveedores y usuarios. Es necesaria más confianza. Demostrar que un proceso fundamentado de diseño conlleva beneficios de negocio y esto una mayor valoración de empresas y profesionales del sector.

  • Comunidades de profesionales: En Suecia, parece ser que la misma dinámica universitaria, mientras fomenta la experimentación de los alumnos y les provee de recursos mata las iniciativas comunitarias. En España, al no contar con formación académica o tener una Universidad durmiente y desconectada, el aprendizaje es espontáneo y apasionado. Eso compensa mucho.
  • Write in English! Nuestro sistema educativo nos fuerza a hacer “consultoría de barrio”. A las empresas españolas les cuesta fomentar las relaciones internacionales. ¿Cuántos colegas han terminado financiando con vacaciones y dinero propio la asistencia a conferencias internacionales? Demasiados. Y es que nuestros actuales gobernantes, directivos y profesores no hablan inglés y se paga caro. Vivimos en un permanente fuera de juego en el que se nos escapan los grandes proyectos internacionales y que dificulta el reconocimiento de nuestro trabajo a nivel internacional.

    Es habitual que en conferencias, los ponentes extranjeros se sorprendan al comprobar que no somos tan rudimentarios como se imaginaban.

Conclusiones: ¿Por dónde se llega a la madurez?

Nuestro sector es una joya en un contexto social y empresarial muy mejorable. Aunque nos queda mucho por hacer, tenemos poco que envidiar: el potencial es enorme. Algunas tareas para los próximos años:

  • Universidades “in” y programas académicos de calidad.
  • Promover iniciativas creadoras individuales (¿Conoces Planetaki, Unvlog o Iwannagothere? Como esas…).
  • Mejorar la cualificación, el desarrollo profesional y condiciones de trabajo.
  • Todo es diseñable: madurar de metodologías de diseño, sobre todo en grandes empresas.
  • Diseño orientado a efectos de negocio: valor de negocio y para usuarios.
  • Arrodillarse y rezar por la llegada de directivos con cultura de usuario.
  • Lanzarse a la aventura internacional: más sitios y contenidos en ingles.
  • Impulsar la auténtica innovación, orientada al usuario/cliente (y no a lucir “mi departamento”).
  • Buscar la calidad y gestión responsable de los proyectos en plazos, alcance, personas y tarifas.

Este sector es apasionante: está cambiando el mundo y su futuro en España es brillante. Déjate deslumbrar.

Technorati Tags:

13 Comentarios Deja el tuyo...

oscarm
June 17, 2008
1:36 am

Comentario

Hola Luis,

menuda coincidencia. Yo también estuve el jueves en Malmö, aunque por temas que no tienen nada que ver con el diseño.

Lo que quería comentar es que efectivamente, el modelo de sociedad no tiene nada que ver con el español. Es impresionante ver como las ciudades, las empresas, la sociedad en general todavía siguen adaptadas al tamaño del hombre y no al revés. Ciudades pequeñas donde se puede ir andando o en bicicleta. Empresas que respetan los horarios, y que planifican en consecuencia. Respeto por los niños y facilidades para las familias. Protección social (a un coste alto de impuestos, por supuesto) que es usada con respeto por los necesitados; sin intentar saquear las arcas de “papá estado”.

Y por supuesto el inglés. Oir a un granjero de 50 años hablar en inglés, te hace replantearte cómo vivimos, estudiamos y trabajamos en España.

Por supuesto, también hay sombras. Pero vamos a quedarnos con lo positivo, ¿no?

Juan Leal
June 17, 2008
2:51 am

Comentario

Peazo artículo Mr. Maguisso!!! Cada bullet que tienes ahí arriba es un tesoro! Gracias por compartirlo.

maria
June 17, 2008
3:28 am

Comentario

un gran post de cierre a un gran viaje :)

Luis Villa
June 17, 2008
4:17 am

Comentario

@oscar: naturalmente que me quedo con lo positivo. Supongo que si no fuera por los beneficios sociales tendríamos muchos suecos aquí. ;-) Es una tierra difícil para vivir.

Y respecto a las diferencias, soy optimista: con el tiempo muchas cosas se igualarán para bien.

@Juan leal gracias!

Agustín Jiménez
June 17, 2008
4:26 am

Comentario

Siempre es un placer leerle Señor Villa!

Gran post, gran visión.

Pingback

[…] Villa asistió al From Business to Buttons en Malmö y ayer publicó un artículo excepcional en el que reflexiona acerca de dónde está nuestro sector respecto al sueco, para lo bueno y para […]

Alberto
June 17, 2008
3:35 pm

Comentario

Gracias Luis, por compartir tus experiencias. Ha sido casi como estar ahí :-)

Es cierto que los suecos, los nórdicos en general, funcionan de esa manera. Me he pasado el último año currando con ellos (ni siquiera eran de “la profesión”, sino telecos puros) y tienen una cultura organizativa que es una mezcla entre lo humano y lo ultra-lógico:

-Se toman su tiempo para decidir qué hay que hacer, y cómo.

-Cada cual se ocupa de sus competencias.

-Se respeta el “dictamen” de cada profesional. Si el programador dice “no se puede”, no se puede.Si el diseñador dice “esto no tiene sentido”, no lo tiene.

-Correos de una línea y protocolos, los justos.

-Cuando todo está claro, se implementa a saco.

Huelga decir que palabros como “diseño de interacción”, “usabilidad”, “arquitectura de la información”, etc, no sólo les resultan conocidos, sino que consideran que vienen de serie.

Eso sí, a mí no me pareció que fuese tan importante tener un título en diseño, o en cualquier cosa.

Así a ojo, nos sacan unos siete años de ventaja, le pese a quien le pese.

Y coincido con lo de “cierta amargura y mucha esperanza”…

César Astudillo
June 18, 2008
10:31 am

Comentario

¡Gracias por tus comentarios y reflexiones, Luis!
Me hacen pensar en qué podríamos hacer aquí en España para acelerar la aparición de buena formación reglada, sin perder las virtudes de nuestro autodidacticismo.

Julio Loayza
June 18, 2008
10:49 am

Comentario

No sé si tras leer tu estupendo artículo me siento mejor, o me siento peor.

* suspiro *

Si tú, en tu situación, sientes amargura, ¿qué debemos de sentir el resto? :-)

En todo caso, te felicito por sintetizar, como siempre, esas ideas que están ahí, pero que muy pocos pueden plasmar de forma tan clara y concisa.

Aritz
June 18, 2008
1:04 pm

Comentario

Muy buen post. Hay muchos temas sobre los que reflexionar.
Gracias

Roberto A.
June 19, 2008
4:42 am

Comentario

Los blogs y su “escribo cuando me apetece y lo que me apetece” nos regalan de vez en cuando artículos como este. Muy bueno Luis.

Carlos
June 20, 2008
5:32 am

Comentario

Qué envidia de viaje y de cultura, por dios.

Gracias por tan excelente artículo Luis.

Pingback

[…] es lo que recomienda Luis Villa en su crónica del From Business To Buttons. Por un lado estoy de acuerdo con él, pero reconozco que mi nivel de inglés aún no llega para […]

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Deja tu comentario

OpenID

Anonymous