Archive for November, 2007

Caramelos y estrategia

November 28th, 2007  |  Published in anécdotas, experience design, general, personal

Antes de los años 60, darle un caramelo a un niño era el comienzo de una pesadilla. Sus padres, se veían frotando desesperados para quitar el pringue y las manchas de manos y cara del niño. Y ya se sabe: no hay cosa que más emperre a un enano que le restrieguen servilletas por la cara.

Enric Bernat, un catalán de familia confitera, fue destinado a gestionar Granja Asturias, S.A., una pequeña factoría de derivados de manzana en Villamayor, (Asturias). Su misión era reflotar la empresa y si lo hacía bien, sería premiado con el 50% de la participación. Lo hizo, y en 1958, la empresa era 100% suya.

En ese momento, la fábrica producía más de 200 productos diferentes. Uno puede imaginar la cara de sorpresa de los demás gestores el día que Enric Bernat les propuso abandonar todos los productos y centrarse en uno especial. ¿Abandonar? ¿Un solo producto? ¿Cuál? La idea fue rechazada ¿Porqué abandonar? las cosas no iban mal…

Pero Enric no se rindió. Siendo propietario -y confitero-, contrató una empresa consultora que estudiara el consumo de dulces. Descubrieron un problema increíble: los caramelos no estaban diseñados para los niños.

Entonces se le ocurrió la idea más absurda: “caramelos con tenedor” que hicieran felices a niños y padres. Caramelos redonditos pinchados y envueltos a mano con cariño. De la fábrica a los pequeños comercios de Asturias que se quedaban sin existencias.

El primer nombre del producto fue GOL. Bernat, no satisfecho acudió a una agencia de publicidad en busca de un nombre… PALS, ROLS, CHUPS. Con este nombre se quedó para lanzarlo al mercado con una campaña publicitaria en la radio acompañada de una canción:

Chupa un dulce caramelo,
Chupa chupa chupa un Chups
Que es redondo y dura mucho
Chupa chupa chupa un Chups

Un palito lo sostiene
Para no mancharte tú
Si quieres llenar tu boca,
Chupa chupa chupa un Chups…

La gente, contagiada por la música, acudía a las tiendas reclamando “chupa Chups” obligando a Bernat a rebautizar su producto y con el tiempo, su empresa pasó de ser Granja Asturias S.A. a Chupa Chups, S.A.

El diseño del logotipo por Dalí y el día que siendo un enano lo probaste junto a millones como tú por todo el mundo son otros capítulos a los que siguen la expansión y compra de Chupa Chups por una multinacional. Una historia que comenzó con un catalán y una apuesta en un pequeño pueblo de Asturias.

  • Pensando a largo plazo y tomando decisiones valientes que transformarían Granja Asturias para siempre.
  • Mejorando una Experiencia al convertir el acto de comer un caramelo en una experiencia agrable para niños y padres.
  • A través de una idea sencilla de ejecutar pinchando un caramelo en un palo.
  • Diciendo NO a más de 200 productos para ser único.
  • Y poniendo cariño caramelos pinchados y envueltos a mano, cuidando el detalle…

En definitiva, siendo valiente: haciendo apuestas cuando las cosas “parecen” ir bien. Porque cuando van mal, no tiene mérito. Sí. Es increíble la cantidad de empresas a las les va tan mal que “sólo” ganan dinero.

Y esta es una historia sobre Estrategia, como define Michael Porter:

Estrategia es la creación de una posición única de valor, a través de un grupo diferente de actividades.
– Porter “What is Strategy?” Harvard Business Review. 1996

Estrategia es el arte de manejar la escasez:

Saber qué no vas a hacer.
Decidir dónde no vas a estar en 5 o 10 años.
Reconocer que las limitaciones son oportunidades para hacer las cosas mejor.
Saber qué hacer cuando no hay nada que hacer. (Tartakover).
Ser único, huir del “yo también”.

Llamar a todo “estrategia” es fácil y vende. Definirla y ejecutarla, muy difícil. Por eso, muchas compañías no hacen estrategia, malcopian y se dejan arrastrar por la corriente hasta que un día…

Cita: razón y revolución

November 27th, 2007  |  Published in citas

“El hombre razonable se adapta al mundo; el irrazonable persiste en adaptar el mundo a sí mismo. Por tanto, todo el progreso depende del hombre irrazonable.”
Bernard Shaw