Nanocongresos creativos: Pecha Kucha
August 29th, 2007 | Published in general | 4 Comments
¿Se te repite el Agile Food:?
AJAX con queso, CSS al chilindrón, galletas de microformato, usabilidad al pil pil, caldo de red social, pollo al emprendedor dospuntocero… todo muy especiado con tags y rankings en platos de esquinas redondeadas servidos sobre manteles de Google Maps. (Burrrpp! Perdón).
He perdido el interés en muchos congresos y conferencias -sobre todo los relacionados con determinados enfoques de la web-: mismo formato unidireccional, la misma pandilla de superhéroes amiguetes volando por escenarios del mundo y forzando temas agotados. Déjà vus. Todo a un precio, en general, alto. Con todo esto, no extraña que comiencen a bajar cachés y a aumentar la disponibilidad de muchos de esos ponentes.
Romper el círculo endogámico
La innovación está en romper con lo que se ya se ha vuelto convencional. Nuevas ideas, nuevos temas y nuevas personas. Formatos amenos, participativos y de menor coste de organización y asistencia, con un poquito de glamour y preparación. No hablo de “desconferencias”, “talleres”, “laboratorios” o “sesiones de terapia en barra” que están muy bien, sino de probar a mezclar… “nanocongresos creativos”.
“Tío, eres un coñazo presentando, pero te podría aguantar 6 minutos y 40 segundos a cambio de escuchar al resto”
Hay gente que ya experimenta con estos formatos desde hace años. No les va mal.
Formato 1: Pecha Kucha
Duración total del “minicongreso”: 90 minutos.
Pecha Kucha (pronunciese peh-chak-cha) tiene su origen en el año 2003. Mark Dytham y Astrid Klein, dos arquitectos aburridos de Powerpoints soporíferos, buscaban un formato de charla que atrajera talento y audiencias a SuperDeluxe, su espacio de encuentro y creatividad en Tokio.
La idea era celebrar eventos más experimentales e innovadores que predecibles en los que todo el mundo saliera renovado.
El formato es sencillo: 14 presentadores, cada uno con 20 imágenes x 20 segundos cada una de ellas. En total, 400 segundos por persona (6:40 minutos). La duración total de las sesión se reduce a unos 90 minutos.
El contenido es libre, predominando lo relacionado con la creatividad: arquitectura, arte, diseño. Aquí algunos ejemplos para quien quiera jugársela.
Ejemplos:
Crónica de un Pecha Kucha en San Francisco
Hay gente interesante ahí fuera que puede contar historias
Estoy seguro de que hay más temas interesantes de los que hablar y personas desconocidas para contarlos. Personas que te abran la mente a nuevas perspectivas. Sólo hace falta que tengan su oportunidad y una pequeña audiencia para ser descubiertos.
¿Se pueden mezclar urbanismo, arquitectura e interiorismo, arte, diseño industrial, diseño de información, música, cine, ubicomp, viajes y aventuras, proyectos de acción social, animación, robots, videojuegos,…? Creo que sí.
¿Se atreve alguien a romper el círculo endogámico, probar nuevos formatos y mezclar gente con pasión a ver qué pasa?
Enlaces
- Pecha Kucha Org
- Pecha Kucha San Francisco
- Pecha Kucha NL
- Pecha Kucha Nueva Zelanda
- Pecha Kucha Reino Unido
- MAD Pecha Kucha (Madrid)
- Pecha Kucha Design Virus (Wired)
- Pecha Kucha: Get to the PowerPoint in 20 Slides Then Sit the Hell Down (Wired)

August 29th, 2007 at 04:41 (#)
Ya tardamos :D
August 29th, 2007 at 04:54 (#)
jajaja… faltan cocineros y expertos en hierbas exóticas… conoces a alguno? :DDDD
August 29th, 2007 at 17:11 (#)
Señores, a mi me ha sonado MUY BIEN.
October 8th, 2007 at 06:12 (#)
[...] Entrando en valoraciones, mi sensación es que ha sido en general el más flojo de las tres ediciones ¿La culpa? De nadie, por supuesto. Quizás es que, como opina Luis, no haya grandes cosas sobre las que hablar o exponer, o más bien que esté todo muy repetido. Aunque sobre esto último, y en mi opinión, a pesar de que estas charlas puedan estar repetidas all-over-the-world, son de gran interés para los que no tenemos la oportunidad de estar en centros neurálgicos del desarrollo web, ni tan siquiera cerca de los mismos. Puede que nos lleguen tarde, pero al menos nos llegan, y son muy de agradecer. [...]