“A los seguidores de Mac no les ha sentado bien el último movimiento de Microsoft…”, “La SGAE tiene a los consumidores en contra”, “según las encuestas, los índices de popularidad del presidente del gobierno son altos, sin embargo, en la blogosfera no despierta tanta simpatía…” estas son frases que podrán deducirse de analizar conversaciones la web en no mucho tiempo.
Algunas ideas y reflexiones sobre la evolución futura de la web, con el 2.0 incluido de serie.
Empresas y organizaciones comienzan a escuchar la voz del usuario para diseñar y comercializar sus productos, para adaptar sus estrategias, para transformar su imagen de marca y caer más simpáticos. De ahí, que sea clave evolucionar los sistemas de medición de tráfico web y las fuentes de investigación que ya no residen únicamente en los logs de servidor.
La web no es un conjunto de máquinas y redes, o una biblioteca (ya no), sino un espacio de interacción social y ello impone evolucionar los sistemas de publicación y seguimiento de conversaciones si queremos que realmente resulte humano. La blogosfera no deja de ser un tímido reflejo de lo que la web tenderá a ser en un futuro: un ecosistema conversacional de máquinas, información, servicios puestas al servicio de las personas. Si es de personas, asistiremos a la incorporación de “emociones” a los sistemas de publicación.
Qué hacen los usuarios: Si antes se digitalizaba información y se creaban documentos indexaba mediante palabras clave… lo importante era saber cuantas veces había sido buscado y encontrado esa información. El éxito estaba en las visitas, páginas vistas, de dónde venían los usuarios y tracear la actividad del usuario en el sitio para ofrecer contenidos personalizados.
Esta situación era cuantitativa: explicaba qué hacían los usuarios pero la deducción de porqué lo hacían proviene del propietario del sitio. Por ejemplo, porque ha realizado una campaña de publicidad. La investigación se basa en medir patrones de comportamientos, relacionar números con hechos o en realizar encuestas a los usuarios.
Si nos salimos de nuestro sitio web, podemos acudir a patrones “sociales” de comportamiento. Qué quiere la gente, el Zeitgeist de Google, refleja aquellos términos que la gente busca mostrando intereses o tendencias. Lo que se muestran son intenciones (John Batelle, “Search!”). Como curiosidad está bien, pero no ha tenido el éxito que se le supone por ser en diferido y no dar información acerca de para qué quiere la gente con esa información.
Los sistemas de publicación personales como los weblogs cambian el modelo de publicación su lectura a publicación como generación de conversaciones distribuidas. Las visitas importan menos ya que un contenido puede distribuirse por la red fuera del control de su creador. Abandonamos el modelo “documento” para pasar a la “conversación”.
Y es que los sitios web como los conocíamos “han muerto por disolución en la red”.
Y… ¿de qué habla la gente?. Technorati trata de responder a esto. Su sitio es un sistema de monitorización de la “Web Viva”. Es decir, no indexa documentos sino posts de weblogs y su interrelación con autores, temas y tiempo generando portadas espontáneas, temas de actualidad, identificando expertos en materias y facilitando que todos los actores aporten su granito de arena en algo diferencial que no se daba en los modelos de web anteriores: el simple uso del sistema por cualquier usuario lo mejora para el resto. (Uno de los conceptos claves de la denominada Web 2.0).
El método de análisis cambia. La web se convierte en una poderosa fuente de información y de análisis de tendencias sociales, de mercado y consumo. Se construyen los Buzz Index, a partir del etiquetado de los usuarios o tagging. El sistema permite que un usuario no sólo organice su información (propia o ajena), sino que el acto de calificarla espontáneamente la convierte en un tema visible para el resto de usuarios.
Esto facilita la creación de sistemas de Buzz como el Yahoo Buzz Index, que añade una capa editorial sobre las búsquedas en materia de ocio de los usuarios que pueden conocer, por ejemplo, qué películas son realmente interesantes y están dando que hablar.
Qué piensa la gente. Sabemos lo que hace la gente en la red. El modelo de conversación en la red facilita asociar eventos del mundo real con conversaciones. El siguiente paso, consiste en preguntar a la gente de qué creen que se va a hablar. Aparecen los mercados predictivos como el de Google, Tech Buzz Game de Yahoo y O’Reilly o el Hollywood Stock Exchange, más similar al Yahoo Buzz Index.
El Tech Buzz Game de Yahoo! está dirigido a personas del mundo de la tecnología, quienes se convierte en brokers de palabras clave relacionadas con la tecnología. La parte de O’Reilly es estar pendiente para que comercializa innovación y tecnologías emergentes en conferencias y publicaciones.
El contenido existe, en forma de conversaciones. Si hay conversaciones hay emociones. Tras todo este paseo, aparece una pregunta lógica… Qué siente la gente. Aparece el concepto que denominaría “Broadcast Emocional”. Un usuario puede compartir impúdicamente con los suyos o con la red su estado anímico en un momento dado más allá de saltear con emoticones sus posts.
Como ejemplos de “Broadcast emocional” tenemos el curioso experimento de Mauricio Melo, Web are you?, o a nivel de los Moodviews que incorpora la plataforma LiveJournal facilita conocer cómo se siente toda una comunidad en un momento dado, ante un evento determinado.
Mi humilde conclusión: la web evoluciona desde la visión fría de tecnología, pantallas, documentos y visitas a otro más etéreo basado en personas, conversaciones y emociones, y con ello los sistemas de publicación, colaboración y búsqueda. Gestiona conversaciones, no contenidos
No hay comentarios Deja el tuyo...
No hay comentarios. ¿Cómo es posible?
RSS feed for comments on this post. TrackBack URI
Deja tu comentario